La naturaleza es la única paleta
Blancpain anuncia una colaboración con Sarasa Yoshioka, de Senshiyoshioka, un excepcional atelier botánico de tintes de Kioto donde 200 años de tradición artesanal, arraigadas en las prácticas del periodo Edo, se encuentran con el mundo natural
En un pequeño atelier de Kioto, Sarasa Yoshioka tritura flores, cuece cortezas al vapor y extrae el color del mundo natural que la rodea, tal y como hicieron sus antepasados hace dos siglos. Sin tintes sintéticos. Solo plantas, estaciones y una obsesión por ese tipo de belleza que no puede fabricarse.
Es la sexta generación de Senshiyoshioka, uno de los últimos ateliers de Japón que aún conserva el antiguo arte del teñido botánico. Y ahora es la nueva colaboradora creativa de Blancpain.
Fundada en 1735, Blancpain es la marca de relojes más antigua del mundo aún en activo. Guiada por su lema «La innovación es nuestra tradición», la Maison ha creado continuamente piezas excepcionales, combinando la experiencia en relojería mecánica transmitida de generación en generación con la creatividad de los maestros relojeros dedicados a su oficio en su Manufactura.
Esta colaboración representa el encuentro natural entre dos casas unidas por una misma convicción: que las creaciones más perdurables se elaboran lentamente, a mano y con un profundo respeto por lo que las precedió. Al aportar una interpretación contemporánea a técnicas ancestrales, Sarasa Yoshioka no solo enriquece las propias creaciones, sino que también contribuye a preservar la belleza de la artesanía para las generaciones futuras. Este diálogo entre tradición y modernidad constituye el corazón de la colaboración.
Sarasa Yoshioka / Senshiyoshioka
Sarasa Yoshioka es una artesana textil y la sexta generación al frente de Senshiyoshioka, una casa de tintes con sede en Kioto y más de 200 años de historia. Nacida en Kioto en 1977, comenzó su carrera en la industria de la moda antes de estudiar técnicas de teñido y tejido en el Museo de la Seda de Nomura, en Seiyo, en la prefectura de Ehime. En 2008, regresó a Senshiyoshioka para formarse junto a su padre, Sachio Yoshioka, quinta generación al frente de la casa. Tras su repentino fallecimiento en 2019, Sarasa Yoshioka tomó el relevo como sexta generación.
Además de su trabajo como artista textil, Sarasa Yoshioka colabora con una serie titulada «Los colores de Japón» en Koyomi Seikatsu, una plataforma de estilo de vida que celebra la belleza de las estaciones de Japón.
Sobre Senshiyoshioka
Senshiyoshioka es un atelier de tintes de Kioto que ha preservado el arte del teñido botánico desde el periodo Edo. Mediante técnicas tradicionales japonesas, el atelier extrae el color de plantas, flores y árboles para teñir materiales naturales como lino, seda, algodón y papel washi.
Desde la era Meiji, los tintes químicos se han generalizado en Japón. En este contexto, Senshiyoshioka se mantiene como uno de los pocos ateliers dedicados a preservar los matices y la profunda expresividad de los colores de Japón mediante tintes de origen vegetal.
Los tonos que nacen de las plantas de cada estación reflejan tanto una profunda reverencia por la naturaleza como una refinada sensibilidad artística. Senshiyoshioka también mantiene vínculos históricos con templos y santuarios de gran relevancia, contribuyendo a la restauración de tesoros culturales en instituciones como Tōdai-ji y Yakushi-ji, y tiñendo el papel washi utilizado para crear las camelias artificiales de la ceremonia Shunie en Tōdai-ji. De este modo, contribuye a preservar algunas de las tradiciones culturales y espirituales más preciadas de Japón.