Llega el Caballo: Blancpain presenta la edición 2026 del Villeret Calendrier Chinois Traditionnel
Cuando las civilizaciones buscan comprender el tiempo, miran al cielo. Pocas culturas han explorado esta relación con tanta sutileza como China, cuyo calendario tradicional une el ritmo solar, los ciclos lunares y el simbolismo cosmológico en un único sistema vivo. Traducir esta concepción del tiempo a una forma mecánica no es solo un desafío técnico, sino también intelectual. Con la llegada del Caballo de Fuego en 2026, Blancpain vuelve a recurrir a una de las disciplinas más exigentes de la Alta Relojería —dominada por muy pocos—, marcando la decimoquinta interpretación del calendario chino por parte de la Manufactura y reafirmando su lugar en la cúspide absoluta de la relojería de calendario.
El Villeret Calendrier Chinois Traditionnel – Año del Caballo 2026 es una poderosa demostración del saber hacer de Blancpain. Ya en 2012, los diseñadores de movimientos de la Manufactura dedicaron cinco años completos al desarrollo de este calibre, compuesto por 464 componentes. Su complejidad supera con creces la de un calendario perpetuo y se aproxima a la de un repetidor de minutos. Esta intrincada construcción se lleva a cabo en el taller de grandes complicaciones de Blancpain en Le Brassus y representa el dominio absoluto de la marca en materia de calendarios.
El mecanismo del calendario está impulsado por el calibre 3638 de Blancpain, que ofrece una reserva de marcha de siete días gracias a tres barriletes. Alojado en una caja de platino de 45,2 mm, combinada con una esfera de esmalte Grand Feu color rosa salmón y números aplicados en oro blanco, el reloj está equipado con una espiral de silicio.
Creada para celebrar la llegada del Caballo de Fuego el 17 de febrero de 2026, esta edición limitada de 50 piezas introduce una nueva expresión visual: una esfera de esmalte Grand Feu en rosa salmón, la primera de este tipo en Blancpain.
El Villeret Calendrier Chinois Traditionnel respeta plenamente los elementos clásicos que definen la estética sobria de la colección Villeret: caja redonda de doble escalón; esfera de esmalte Grand Feu con minutería compuesta por apliques de oro e indicaciones pintadas en esmalte transferidas antes del proceso de cocción; así como agujas principales con forma de hojas ligeramente ahuecadas. Además, con la aguja azulada de la fecha gregoriana en la tradicional forma serpentina, Blancpain evoca la relojería del siglo XVIII.