Le Brassus y Le Sentier

La granja de Le Brassus

A partir de estas raíces, Blancpain se dividió en dos ramas. Su fecha de fundación más antigua coincide con el momento en que Jehan-Jacques Blancpain se registró oficialmente como relojero en Villeret. A partir de entonces, los relojeros de Blancpain ocuparon varios talleres en el pueblo durante un periodo de un siglo y medio. La segunda rama se remonta a 1859 en Le Brassus. Fue allí donde Louis-Elysée Piguet instaló su taller especializado en movimientos con complicaciones. Entre sus creaciones figura el denominado "Maravilloso", uno de los relojes más complejos de la época. La reputación del taller de Piguet llegó a tal extremo que las grandes casas relojeras de Ginebra equipaban con sus movimientos los relojes que luego vendían con su nombre.

En 1891 Louis-Elysée Piguet compró un antiguo molino, denominado "Le Moulin". Estaba situado en una colina que se eleva sobre el centro de la localidad de Le Brassus, en el Valle de Joux, una zona a la que los habitantes locales se refieren como "El Roquedal". En la era moderna, Blancpain rebautizó este taller como "La Granja". Es allí donde la Maison perpetúa la admirable tradición de las complicaciones más exigentes y difíciles. Dentro de sus muros, los maestros relojeros se esmeran para desarrollar las grandes complicaciones de la colección Villeret, como por ejemplo los repetidores de minutos, los cronógrafos ratrapante, los carruseles, los tourbillons y los calendarios extremadamente complejos, como los de la Ecuación Marchante del Tiempo y el Calendario Chino Tradicional. Como es lógico fue en La Granja, en 1991, donde vio la luz el modelo 1735, el reloj de pulsera automático más complejo producido hasta la fecha.

 

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Hoy en día, La Granja alberga los talleres de Oficios Artísticos de Blancpain, así como los talleres de decoración de componentes de los movimientos más prestigiosos. Nuestros artistas emplean un amplio abanico de formas de expresión aplicables a la relojería, en particular el grabado de motivos en las esferas o los componentes del movimiento, así como la pintura de miniaturas con esmalte. Además de las técnicas tradicionales, los artesanos adoptan procedimientos inéditos en la alta relojería, como por ejemplo las técnicas japonesas del shakudō y el binchōtan, o bien el damasquinado. Todos los relojes realizados en los talleres de Oficios Artísticos resultan únicos y la mayoría de las veces se crean a medida.

Los talleres de Le Sentier

Para crear una pieza de alta relojería es necesaria la confluencia de numerosas especialidades. Nuestra Manufactura, situada en el pueblo de Le Sentier, en el Valle de Joux, reúne las principales especialidades relojeras. La creación empieza por la concepción y el diseño del movimiento, una tarea que incumbe a los ingenieros de construcción relojera. El equipo de ingenieros de Blancpain es uno de los más importantes de la industria. De su imaginación surgió el concepto del "Desfile de los movimientos", compuesto por más de 43 calibres o movimientos originales producidos en poco más de 10 años que incluyen tanto grandes complicaciones relojeras como varias creaciones sin equivalente hasta la fecha, como el Calendario Chino Tradicional, el Carrusel Volante Un Minuto, el Tourbillon Volante Horas Saltantes Minutos Retrógrados o el X-Fathoms. Asimismo, debemos a estos ingenieros la introducción de materiales avanzados, como las espirales de silicio, los balancines de titanio, el Liquidmetal® y las ruedas especiales de alta precisión.

La homologación es una actividad esencial que complementa el trabajo de nuestros ingenieros: en un laboratorio especifico, los especialistas ponen a prueba la forma de los componentes de los relojes para garantizar su funcionamiento. Una vez establecido el diseño, se recurre a otro grupo de especialistas de Le Sentier, este centrado en la alta precisión de los componentes. Se encargan de las numerosas herramientas necesarias para llevar a cabo los procesos oportunos, incluidos su diseño y fabricación. Asimismo, elaboran herramientas especiales destinadas a los relojeros que ensamblan los movimientos. El nutrido equipo de relojeros de Le Sentier realiza actividades diversas, como el acabado de componentes, el ensamblaje de movimientos y el encajado final seguido de un control de calidad. También contamos con un número considerable de relojeros en el servicio posventa.

En total, en los talleres de Blancpain en Le Sentier trabajan más de 700 personas.

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