Talleres de fabricación

Lo relojes Blancpain se diseñan y fabrican en el Valle de Joux, la cuna de la relojería suiza.

Blancpain refuerza día a día sus lazos históricos con la más antigua tradición relojera suiza creando sus relojes en Le Brassus y Le Sentier, dos pequeños pueblos situados en el Valle de Joux. Esta región de la cordillera del Jura, perteneciente al cantón suizo de Vaud, alberga el alma del arte relojero. En la actualidad este valle, en la que actividad relojera se remonta a 1740, sigue produciendo el 90 % de las complicaciones de la relojería mecánica suiza.

 

La granja de Le Brassus

En una vieja granja restaurada con esmero y rodeada de bosques y pastizales, los artesanos de Le Brassus perpetúan las técnicas y el saber hacer de la relojería mecánica suiza. La paz que reina en el lugar favorece su concentración, algo que resulta esencial ya que, de la precisión de sus gestos, depende la perfección de los relojes Blancpain.

La granja conserva sus muros exteriores de piedra. El interior se ha recubierto con madera de cerezo, la madera tradicional de las mesas de trabajo de los relojeros. En realidad, no está pensada como una fábrica, sino que sigue la tradición relojera de la que el Valle de Joux es depositario.

La granja conserva sus muros exteriores de piedra. El interior se ha recubierto con madera de cerezo, la madera tradicional de las mesas de trabajo de los relojeros. En realidad, no está pensada como una fábrica, sino que sigue la tradición relojera de la que el Valle de Joux es depositario.

 

 

Los talleres de Le Sentier

En 2010, Blancpain completa la verticalización de su producción con la integración de la casa-hermana, Frédéric Piguet SA, la especialista en movimientos de alta gama. Desde entonces, la planta de Le Sentier reúne los equipos de investigación y desarrollo de la marca, así como numerosos talleres. Varios cientos de colaboradores trabajan allí para crear, desarrollar, controlar, ensamblar y producir relojes únicos.