Cuando se trata de definir lo que es una complicación relojera las respuestas difieren bastante entre sí. Según la definición habitual, una complicación es toda aquella indicación que se añade a la de la hora, los minutos y los segundos. Sin embargo, la cuerda automática o los dispositivos utilizados para anular las diferencias de marcha en posiciones verticales, como por ejemplo el tourbillon [1] o el carrusel [2], deben también considerarse complicaciones, aunque no ofrezcan una indicación propiamente dicha. En esta sección encontrará información sobre la utilidad, el funcionamiento y los retos técnicos que implican las complicaciones presentes en los relojes Blancpain.