Oficios artísticos

Una vez fabricados los componentes, nuestros talleres de decoración y de grabado se encargan de dotarlos de personalidad. Estos acabados tan refinados son el signo distintivo de la alta relojería.

Antes de montarlos, algunos componentes pasan primero por las manos expertas de los artistas decoradores y grabadores de la manufactura. Gracias a ellos, se transforman en obras de arte en miniatura.

Estas decoraciones y acabados se realizan básicamente a mano, con la ayuda de instrumentos tradicionales: piedras, limas, bruñidores, pulidores, etc. Las operaciones de acabado permiten dotar a cada reloj de una personalidad única, hasta en sus piezas ocultas. Incluso los puentes donde se apoyan los ejes y los pivotes se trabajan para convertirlos en algo más que simples soportes.

 

Decoración de los componentes

Los maestros artesanos del taller de decoración, formados en la casa, dominan un amplio abanico de técnicas de decoración que se remontan a varios siglos:

  • •    el achaflanado, que consiste en pulir los ángulos, llamados "chaflanes";
  • •    el estirado de los flancos;
  • •    el suavizado de trazos rectos;
  • •    el perlado, que consiste en realizar en las platinas y en los puentes unos pequeños círculos muy cerca unos de otros;
  • •    las côtes de Genève, un motivo en forma de ondas que se realiza en los puentes y en las masas oscilantes con ayuda de una muela;
  • •     el acaracolado;
  • •   el “pulido espejo”, mediante el cual se pule un bloque de zinc con una pasta abrasiva denominada "diamantina" hasta que queda perfectamente liso y brillante, con lo que adquiere el aspecto de un espejo (de ahí el nombre de esta técnica).

El trabajo manual de los artesanos permite alcanzar un resultado que ninguna máquina sería capaz de lograr, como por ejemplo una nitidez perfecta en el caso del achaflanado. Además, ofrece al artesano la libertad que necesita para expresarse. Cuando realiza un perlado, es él quien decide adónde irá cada círculo. A modo ilustrativo, es necesario un mes de trabajo para decorar los 70 componentes del calibre 332 Répétition Minutes.

 

Grabado

Cuatro artistas grabadores se encargan de decorar algunos fondos de caja y algunas masas oscilantes con criaturas salidas de su imaginación, algunas de ellas divinas y otras más profanas. El trabajo de grabado se realiza enteramente a mano con un pequeño buril, sin la ayuda de ninguna técnica digital.

Uno de nuestros maestros grabadores, por ejemplo, engalana algunos de sus relojes con escenas automatizadas.

Evidentemente, también se puede personalizar un reloj haciendo grabar el dibujo que desee el cliente.