Fabricación

Blancpain fabrica una gran parte de los componentes de sus movimientos. Esto garantiza la calidad de sus relojes y su libertad de creación. 

Ya sean platinas, puentes, masas oscilantes o discos de fecha, fabricamos prácticamente todas las piezas que componen nuestros calibres. Esta independencia es posible gracias a la capacidad técnica de los equipos que trabajan en nuestra Manufactura de Le Sentier.

Las piezas de relojería más complejas pueden requerir hasta 50 operaciones diferentes de fabricación antes del montaje. Algunos componentes no son más gruesos que un cabello, es decir 0,05 mm. 

 

Etapas de fabricación

Primero, se realiza la forma bruta de los componentes de relojería mediante prensas automáticas equipadas con matrices.

Seguidamente, llega el turno de la maquinaria con control digital, que permite conseguir una precisión micrométrica. Así pues, las tecnologías informáticas más modernas se ponen al servicio de un acervo secular.

A continuación, algunos componentes se trabajan en los talleres de decoración y de grabado, donde se convierten en auténticas obras de arte en miniatura.

 

 

Unos conocimientos punteros

Para fabricar sus componentes, Blancpain cuenta con un acervo técnico y humano de primer orden. Por ejemplo, tan sólo los técnicos matriceros son capaces de diseñar y mantener en perfecto estado las matrices utilizadas para cortar las piezas. Al no existir centros capaces de impartir este tipo de formación profesional tan específica de la relojería, somos nosotros quienes debemos formar a nuestros propios especialistas. De esta manera, somos capaces de perpetuar las tradiciones artesanales.

 

La creación de las herramientas

Nuestros relojeros trabajan con herramientas muy específicas que no siempre se encuentran en el mercado. Para satisfacer mejor sus necesidades, nuestros mecánicos relojeros diseñan y fabrican sus propias herramientas siguiendo la más pura tradición relojera suiza.