Ultraplano

El reloj ultraplano de Blancpain, alianza de

refinamiento técnico y pureza estética, se

distingue por su elegancia y por las proezas

técnicas necesarias para realizarlo.

Reducir al mínimo el grosor del movimiento conservando al mismo tiempo la precisión de la medición del tiempo ha sido desde siempre uno de los mayores retos para los maestros relojeros. Con su reloj ultraplano, Blancpain realiza una obra de arte de notable equilibrio.

Bajo una apariencia de simplicidad y elegancia, este reloj no deja apenas entrever los retos técnicos que ha habido que superar para diseñar un movimiento tan delgado que quita el aliento. De hecho, cuanto más delgado es un movimiento, mayor es su fragilidad y mayor es el dominio y conocimientos necesarios para su construcción.

Desde que se realizaron los primeros estudios del calibre 21 en 1925, los maestros relojeros de Blancpain no han cesado de dotar al reloj ultraplano de nuevos perfeccionamientos técnicos que convierten a este movimiento de 1,73 mm de grosor en el orgullo de la Manufactura. Además, este movimiento asociado a otras complicaciones ha constituido un trampolín para la creación de los relojes más planos de su categoría. Por citar un ejemplo, el calibre 21 asociado al mecanismo 56 permitió la creación del modelo Villeret Quantième Perpétuel Ultra-plat Dames (calibre 5621) que, con sus 2,91 mm, es el reloj manual con calendario perpetuo más delgado del mundo.

 

Modelos de referencia Ultraplano

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