Bathyscaphe, la familia crece

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Presentado por primera vez en 2013, el Fifty Fathoms, de inspiración vintage, amplía su gama con un nuevo modelo de 38 mm vestido con un color azul abisal.

El nuevo Fifty Fathoms Bathyscaphe de tres agujas y 38 mm de diámetro se presenta en un tono de azul, muy apreciado por Blancpain, que evoca los fondos marinos. Diversos elementos de este reloj rememoran las primeras ediciones históricas del Fifty Fathoms. Para perfeccionar su aspecto, el bisel de acero luce una inserción en cerámica azul e índices en Liquidmetal®. Esta aleación metálica es conocida por su resistencia a la deformación y por su estabilidad a largo plazo.

La historia de una leyenda

Los relojes de buceo Bathyscaphe de Blancpain vieron la luz a finales de los años 50 con modelos primero para hombre y después para mujer. En 2013, para celebrar el 60 aniversario del Fifthy Fathoms, el modelo Bathyscaphe lució una nueva estética que evocaba la de las primeras ediciones. Sus contornos son marcados, como los de sus predecesores. Las agujas revelan el look característico de los modelos antiguos. Como todo reloj de buceo digno de ese nombre, cada modelo está dotado de un bisel original, pues la pastilla luminiscente situada sobre el bisel es un punto de referencia para los buzos. En efecto, esta permite, al iniciar la inmersión, alinear la aguja de los minutos y establecer así el momento en que empieza el tiempo de buceo. Durante la inmersión, el segundero hace las veces de indicador de funcionamiento. El Fifty Fathoms Bathyscaphe, dotado del calibre 1150, es hermético hasta 30 bar, es decir, aproximadamente 300 metros. Se distingue por su robustez y sus prestaciones cronométricas. Sus dos barriletes montados en serie son una auténtica proeza tecnológica. Ofrecen al movimiento una autonomía de 100 horas y le garantizan una energía constante. El movimiento, con sus finos acabados de manufactura, se puede admirar gracias al fondo de cristal de zafiro, que permite contemplar la masa oscilante en oro macizo revestida de NAC (una aleación de platino) y esculpida de una manera especial para componer en relieve el logotipo Blancpain.

Cabe destacar que este calibre está dotado de una espiral de silicio. En los últimos años, este material puntero ha dado lugar a importantes innovaciones en la industria relojera gracias a sus ventajas: su baja densidad lo hace más ligero, es más resistente a los golpes, no se oxida y no reacciona ante los campos magnéticos. Gracias a sus propiedades, la espiral se beneficia de una geometría casi perfecta que mejora el isocronismo del movimiento y, por consiguiente, la precisión del reloj.